domingo, 1 de septiembre de 2013

Juego de palabras... Siempre expresan sentimientos y locura que hay en tí..



Cansada, enfadada… era de humor en el que siempre llegaba a casa después de un largo día de trabajo, descansaba solo unos cuantos minutos, lo que duraba en ducharse y cambiarse; después, hacia la cena en espera de él.

Era una pareja joven, en su segundo año de vivir juntos, al fin, después de haber vivido todo un caos en su noviazgo y haber enfrentado a todos aquellos que los quisiesen separar; exactamente, su aniversario.

Estaba a punto de tirarse a descansar un poco al sillón, cuando escucho unos pequeños golpes en a la puerta, creyó que era él, abrió la puerta, pero no había nadie, reviso el pasillo del piso, pero nada. Volvió al departamento y… recordaba y recordaba cosas, en la espera, se acerco a la ventana esperando a ver el coche llegar al edificio, esperando viéndolo bajar del mismo, pero nada.

Después de algunos minutos de estar a la ventana, volvió a la mesa del comedor, se acomodo en la silla, tomo papel y pluma, comenzando a escribir como en los viejos tiempos; mientras escribía, reía y recordaba las palabras que Davil le decía cuando aun eran novios y no quería escribir mas: “si no hay cuento, hay tabla”. Le gustaba recordar esa y muchas frases más que le decía, y de cómo le enseñaba día con día tantas cosas; constantemente miraba al celular para revisar la hora, notaba que se hacía más y más tarde y él, no llegaba.

Era extraño que no llegara, el nunca llegaba tarde y menos si era una ocasión así de especial, su hora de salida del trabajo era a las 4:20 pm, no hacía más de 40 mín. en llegar, y si se hubiese quedado horas extras… el CECUT era cerrado a las 5:30, y ya eran poco mas de las 7:15 pm.
Quería creer que le tenia algún tipo de sorpresa por su aniversario y que por eso estaba tardando; siguió esperando, mientras tanto, se dispuso a poner la mesa, algo formal y romántico, saco algunas velas y aquel vino que tanto le gustaba a él.

Preocupada por su amado, salió del apartamento a preguntar a su vecino, (un anciano que trabajaba con el en la galería del CECUT) que si no le había visto salir, pero la respuesta que le dio el anciano no le gusto mucho, pues le dijo que le había visto por última vez desde el almuerzo y que no regreso, algo normal porque habían salido temprano por algunos problemas en la galería. La joven agradeció al viejo y regreso callada al apartamento, enojada ella, le llamaba pero él no respondía, se sentía mal, triste, molesta… rompió en llanto, arrojo tanto se le puso en su camino que incluso arrojo la cámara fotográfica de él; seco su rostro por un momento y comenzó a ver tanta imagen que habían tomado.

Todas esas risas, besos, abrazos y momentos que habían grabado en fotos, en eso, vio una identidad desconocida justo detrás de ellos, en una foto que habían tomado una semana antes de llegar a vivir a Dubái.

Dio un salto y volvió a arrojar la cámara, asustada, solo salió de casa.





Afuera, sus vecinos estaban de fiesta, como ya era de costumbre, estaban totalmente locos..
Estaban bastante ebrios y comenzaron a llamarle y a acercarse a ella, pero les ignoraba ya que estaba más que centrada en ir a buscar a Davil, no podía estar tranquila; cosa que les hizo molestar a esos locos.

No fue buena idea que hiciese eso, ya que molesto bastante a uno de ellos, sacando un arma y apuntándole, cuando ella giro hacia ellos después de tanto grito, solo pudo ver el arma justo en su frente; fue tanto el temor de la chica que corrió rápidamente saliendo del edificio y todos ellos tras de ella.

La pobre temblaba del temor, no miraba la calle y cruzo aun así, un taxista toco el claxon fuertemente para que ella se moviera del camino y al voltear de nuevo al edificio, vio llegar el auto de Davil, estacionándose; bajo del auto tranquilo y contento, con un enorme ramo de rosas rojas y en su mano derecha, alguna otra cosa que no pudo distinguir.
Davil, volteo a verle y le sonrio, extendiendo sus brazos hacia ella… Un par de lagrimas comenzaron a rodar por sus mejillas y sin pensarlo dos veces, corrió hacia él, pero ella no vio el auto que se aproximaba a toda velocidad y la arrollo; todos se llenan de sangre. Davil, atónito, solo deja caer las cosas y corre hacia ella, gritaba por ayuda, mientras los demás llaman una ambulancia, pero.. llegaron tarde, era ya muy tarde, pues ella ya no respiraba.


Ese día, Davil salio muy temprano de trabajar y aprovecho el momento para ir a comprar el regalo de aniversario de su pequeña, (como él le llamaba) y que mejor momento para comprar el anillo de compromiso y proponérselo esa misma noche; pero jamás se imagino que todo terminaría así, que la locura y las alucinaciones de Luz, acabarían con ella de esa manera y la alejarían definitivamente de él, de esa forma…


-Luz García

(Historia de LDL)

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